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martes, agosto 16, 2022

Melvin Purvis, el cazador de los enemigos públicos N° 1 que vivió a la sombra de John Edgar Hoover

En 1934, Melvin Purvis era la segunda persona más conocida de los Estados Unidos, sólo después de Franklin D. Roosevelt. La razón de este prestigio se debía al hecho de haber atrapado a cuatro de los criminales más buscados del país.

Noventa años más tarde todos recuerdan a John Dillinger, a Baby Face Nelson, a Pretty Boy Floyd y a “Ma” Backer, pero pocos a este agente del FBI que participó en sus capturas. Esta es la historia de un hombre de ley, perseguido por su prestigio y la envidia de su jefe, el controvertido John E. Hoover.

Melvin Purvis y John Dillinger

Melvin Purvis nació en 1904 en California del Sur. Joven encantador, atleta, excelente deportista, buen tirador y estudiante aplicado, se graduó de abogado en la Universidad de su estado natal. A los 23 años, entró al servicio del FBI, organismo regido por John Edgar Hoover quien, a poco de conocerlo, tomó a Melvin bajo su protección.

John Dillinger en una de sus detenciones.
John Dillinger en una de sus detenciones.

Con menos de 30 años fue agente especial del FBI en Alabama y Oklahoma. Debido a su desempeño, Hoover transfirió a Purvis a Chicago, la capital del crimen organizado y desde allí condujo la detención de John Dillinger, el famoso ladrón de bancos, declarado enemigo público n°1.

Dillinger había ganado cierto prestigio robinhoodezco asaltando bancos durante los años de la Gran Depresión, pero con la muerte de dos policías en diferentes atracos su prestigio se había deteriorado. Para cambiar su aspecto y evitar ser reconocido, se había sometido a una cirugía plástica.

Una prostituta rumana amenazada de ser expulsada de los Estados Unidos confesó a las autoridades del Bureau que Dillinger y una amiga suya, llamada Polly Hamilton, irían al cine “Biograph” esa noche.

Purvis condujo a la partida que, ese 22 de julio de 1943, se vio obligado a dispararle cuando este intentó escapar después de que Purvis se acercara a decirle que estaba rodeado. Mientras yacía sobre el pavimento, varias personas empaparon sus pañuelos en la sangre del enemigo público n°1.

Melvin Purvis, Pretty Boy Floyd y Baby Face Nelson

Con la muerte de Dillinger, Charles Arthur Floyd, se convirtió en el nuevo enemigo público y también fue perseguido por Purvis. Para ese entonces, Floyd había asesinado a 10 personas.

Purvis participó en la persecución y el tiroteo que terminó con la vida de Pretty Boy el 22 de octubre de 1943 en East Liverpool, Ohio. Las versiones divergen sobre quién ultimó al malviviente, pero casi todas señalan que Purvis dio la orden.

El cuerpo de Pretty Boy fue embalsamado y enterrado en su pueblo natal, Sallisaw, Oklahoma, donde 30.000 personas asistieron al funeral.

Otro de los miembros de la banda de Dillinger, Lester Joseph Gillis, conocido por el alias Baby Face Nelson, se convirtió entonces en el enemigo público n°1.

El FBI exhibe el cuerpo de Baby Face Nelson.
El FBI exhibe el cuerpo de Baby Face Nelson.

Para ese entonces, ya había matado a tres agentes del orden. El 27 de noviembre de 1934 en Barrington, a las afueras de Chicago, Baby Face y su esposa fueron interceptados por dos agentes del FBI.

Otros dos se sumaron a la persecución y después de un intenso tiroteo, Nelson fue alcanzado por 9 balas de ametralladora y su compinche Cowley por otras tantas en el estómago. Melvin Purvis pudo hablar con Cowley antes de ser operado, circunstancia en la que el malhechor perdió la vida.

Melvin Purvis y la banda de los Backer

La banda de los Backer era la siguiente en el podio delictivo y una vez más Purvis condujo a los agentes a atrapar a Arthur –el menor de los hermanos– en enero de 1935.

Una semana más tarde, los federales arrasaron una casa en Ocklawaha lake. “Ma” Backer murió con una ametralladora Thompson en las manos según la versión del FBI, aunque algunos dicen que era una patraña para justificar el asesinato de esta señora de 72 años que “solo daba protección a sus hijos”.

Los celos de John Edgar Hoover

No es extraño entonces que Purvis fuese una de las figuras más célebres de los Estados Unidos, pero esta celebridad encendió los celos de Hoover que sentía que un subordinado no podía acaparar la atención de todo el público, quitándole protagonismo a su jefe.

Primero lo sacó de la oficina de Chicago y después hizo una investigación de los casos en los que Purvis había actuado señalando problemas e incongruencias en los procedimientos.

Por otro lado, lo hizo vigilar. La situación se hizo intolerable para Purvis y renunció en julio de 1935, apenas un año después de la muerte de Dillinger.

Tan popular era Melvin Purvis que lo contrataron para hacer propagandas y hasta tuvo un programa de radio. En 1937, viajó a Europa. Tan famoso era que Hermann Göring, el jerarca nazi que estaba muy interesado en todo lo relacionado con los gángsters, lo invitó a su casa de campo, Caringall, donde tenía un coto de caza. Purvis pasó varios días en compañía de Göring cazando jabalíes con lanzas, a la vieja usanza.

La vida tiene extraños vericuetos porque iniciada la Segunda Guerra Mundial, Purvis fue nombrado capitán de inteligencia del ejército norteamericano y al finalizar la contienda, cuando ya era coronel, condujo los interrogatorios de los jerarcas nazis. Purvis fue la última persona en entrevistar a Hermann Göring la noche antes de que se suicidara.

Terminado el conflicto, Purvis volvió a ejercer la abogacía, se casó y tuvo tres hijos. Cuando le pedían que hablara de sus días en el FBI, Purvis evitaba el tema y guardaba silencio. Si bien se le ofreció ocupar cargos judiciales y diplomáticos, siempre estaba la sombra de Hoover que interfería en la actividad del exagente

El 29 de febrero de 1960, cuando limpiaba el arma que le habían regalado sus compañeros del Bureau, esta se disparó accidentalmente y Purvis murió en el acto.

Si se visita el museo del FBI en Washington DC, en ningún lado se hace mención de Melvin Purvis, el enemigo acérrimo de los enemigos públicos n°1.

ESTA NOTA TAMBIÉN FUE PUBLICADA EN TN

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