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lunes, octubre 3, 2022

Antes del Boom: Leopoldo Marechal

Leopoldo Marechal también fue bibliotecario, maestro, profesor de enseñanza secundaria y en la década del 20 formó parte de los escritores denominados como grupo Florida, que se nucleaban alrededor de la revista Martín Fierro.

En sus obras, las experiencias de su vida parecen tener un lugar predominante: su infancia en Buenos Aires, las visitas al campo de Maipú y su grupo de amigos, los años que pasó como maestro y los viajes a Europa. Su primer libro, Los aguiluchos (1922), es una visión poética del disfrute que se vale del modernismo para tratar temas pastorales. Días como flechas (1926), su segundo libro de poesía alude a la historia bíblica de la creación y muestra una mayor estructura y armonía en el mundo platónico construido por el poeta.

En París, donde vivió desde 1929 hasta principios de 1931, escribió la primera versión de los capítulos iniciales de su novela Adán Buenosayres, que publicaría varios años después. Estando en la capital francesa, sus Odas obtuvieron el Primer Premio Municipal de Poesía.

En su vuelta a la Argentina se dedicó a la docencia. Una profunda crisis espiritual a su regreso lo devolvió a la Iglesia Católica, donde formó el grupo que dirigía los Cursos de Cultura Católica.

Continúa su obra poética con Laberinto de Amor (1936) y Cinco poemas Australes (1938). Y Descenso y ascenso del alma por la Belleza (1939) el ensayo considerado una de sus obras maestras. En 1941 obtuvo el Primer Premio Nacional de Poesía, con sus libros de poesía Sonetos a Sophia y El centauro (ambos de 1940).

En su novela más larga, compleja e influyente, Adán Buenosayres (1948), Marechal reelabora una temática constante de su obra y reinterpreta simbólicamente la creación de la biblia a través de un protagonista que representa a Adán, un residente contemporáneo de Buenos Aires. La novela oscila entre lo simbólico y lo realista, examinando las transformaciones de la sociedad argentina provocadas por la inmigración masiva y la industrialización. La novela fue recibida con frialdad, a pesar de una crítica favorable de un joven Julio Cortázar, entonces crítico y aspirante a escritor.

El banquete de Severo Arcángelo (1965), considerada la novela experimental más importante de Marechal, refleja la interacción entre ilusión y realidad que también se encuentra en obras como Antígona Vélez (1951) y Las tres caras de Venus (1966), así como en sus ensayos, entre ellos Cuaderno de navegación (1966). En 1970, mientras su novela Megafón, o la guerra estaba en imprenta, Leopoldo Marechal fallece en Buenos Aires solo unos días después de cumplir 70 años.

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