Ancianos intensos

En algunos casos se trata de filmes que abordan la problemática de la ancianidad, en otros casos se muestran las relaciones intergeneracionales, en otros se hace referencia a los valores diferenciales de las personas de la tercera edad: sabiduría, paciencia, templanza, experiencia, arrepentimiento, y en otros filmes se desarrolla la relación de la gente mayor con la cercanía de la muerte.

     En sus diferentes géneros, el cine ha entregado películas en las que los ancianos son los personajes medulares de las historias, algunas de ellas extraordinarias.

     Hagamos un brevísimo vuelo sobre algunas de ellas.

    En muchos filmes los ancianos son más que activos…

    El viejo y el mar (John Sturges, 1958). La novela de Ernest Hemingway llevada al cine, con un magnífico Spencer Tracy personificando al viejo que va de pesca en su pequeño bote, pesca un gran pez en alta mar y mientras lo lleva de regreso atado al costado de su bote debe luchar contra los tiburones que se lo van devorando, hasta llegar a tierra exhausto y con su enorme pez transformado en huesos. El pescador relata su propia historia con una mezcla de pasión, dureza y fatalismo; la película es poética y tiene una impronta de tristeza que la hace única. En 1900, Jud Taylor filmó la misma historia en una película para televisión, con Anthony Quinn como protagonista. Otra joya.

El viejo y el mar

     Up (Pete Docter, 2009) es una película de animación en la que el anciano Carl, a sus 78 años, quiere cumplir su sueño de conocer las “Paradise falls” (en la realidad, el Salto del Ángel), para lo cual diseña un sistema con globos que elevan su casa para ir volando hacia ellas.

     Cocoon (Ron Howard, 1985) nos muestra a un grupo de ancianos en una residencia para personas mayores que se bañan en la piscina de un vecino que nunca está en su casa. Poco a poco los ancianos comienzan a sentirse sorprendentemente revitalizados; ocurre que en el fondo de la piscina anidan unos capullos (de propiedades evidentemente revitalizadoras y curativas) sembrados por extraterrestres, que volverán para llevarse sus bulbos; los ancianos querrán irse con ellos para prolongar la calidad de sus vidas, aunque sea fuera de nuestro planeta.

Cocoon 

     Las confesiones de Mr. Smith (About Mr. Smith) (Alexander Payne, 2002). Smith (Jack Nicholson) acaba de enviudar. Esto dispara una especie de liberación en él, que comienza a hacer cosas que no hacía mientras su mujer vivía (como orinar de parado o tomar cerveza con los pies sobre la mesa), se compra un bondi enorme y comienza un viaje de reflexión y descubrimiento por el interior de los EEUU.

     Otro viaje de “otro tipo de descubrimiento”, en este caso por Italia, ocurre en Estamos todos bien (Stanno tutti bene) (Giuseppe Tornatore, 1990), en el que un padre viudo (Marcelo Mastroianni) recorre el país para ver cómo están sus dispersos hijos, y no hace más que comprobar que ninguno de ellos vive tan bien como quieren hacerle creer. La remake americana de esta película es de 2009 y el papel del padre lo hizo Robert De Niro.

Stanno tutti bene

     En Una historia sencilla (David Lynch, 1999), Alvin, un viejo granjero de Iowa, se entera de que su hermano, con quien tiene una relación distante y difícil, ha sufrido un infarto. Alvin tiene enfisema, problemas de cadera y no sabe manejar. Como nadie puede llevarlo decide ir a ver a su hermano que vive en Winsconsin, a 500 km, manejando su cortadora de césped.

Una historia sencilla 

     En El pasante (The Intern) (Nancy Meyers, 2015), el bueno de Ben (Robert De Niro) es un jubilado que quiere mantenerse activo y es aceptado como pasante en una empresa de servicios informáticos dirigida por Jules (Anne Hathaway), una workaholic poco tolerante a los ritmos de la tercera edad. Ben será cadete, chofer, secretario suplente, mandadero, y su paciencia, su permanente buena predisposición y su ética laboral le harán ganar el cariño y el respeto de todos y, finalmente, el de la difícil y conflictuada Jules.    

  

     La mula (Clint Eastwood, 2018). Earl (el mismo Eastwood), que tiene problemas económicos y una complicada trama familiar que lo agobia, comienza a trabajar para narcos transportando droga en su camioneta. Un anciano por las rutas americanas no debería despertar sospechas pero, como era de esperar, la cosa no sale bien. Earl termina mal, pero asume su responsabilidad y el final deja entrever su redención.    

La mula

  En Negocios de familia (Sidney Lumet, 1989) una familia de ladrones planea un robo. La idea es del nieto (Mathew Broderick), que rápidamente logra el acuerdo de su abuelo (Sean Connery), con quien tiene una gran relación. Pero les cuesta convencer al padre (Dustin Hoffman), un ex-ladrón retirado que ahora quiere vivir honestamente. La relación abuelo-padre no es buena, pero el padre acepta participar para cuidar a su hijo. La voz cantante del plan es el abuelo y las cosas no saldrán como esperaban.   

Negocios de familia 

     Jinetes del espacio (Clint Eastwood, 2000). Hay que rescatar un satélite en el espacio y parece que el que más clara la tiene es el veterano ingeniero ex-astronauta Frank Corvin (Eastwood). Pero el tipo tiene pocas pulgas, no quiere saber nada con delegar esa misión en gente joven, exige ir él mismo y con su equipo de ex-compañeros astronautas (Tommy Lee Jones, Donald Sutherland, James Gardner), injustamente dejados fuera del programa espacial de la NASA muchos años atrás.

     En La juventud (Youth) (Paolo Sorrentino, 2015), dos ancianos amigos (Michael Caine y Harvey Keitel, en actuaciones extraordinarias) pasan unos días en un spa en Suiza. Sus charlas y recuerdos ocupan un primer plano en el que predomina la nostalgia y el pesimismo. Uno de ellos es un director de orquesta retirado y el otro un director de cine que aún está activo y que sufrirá un durísimo golpe emocional que lo llevará a tomar una terrible decisión.

Youth

     En Recuerdos secretos (Remember) (Atom Egoyan, 2015), Zev (un magistral Christopher Plummer), un anciano con rasgos de demencia senil, descubre que el criminal nazi que asesinó a su familia alrededor de 70 años atrás vive en Estados Unidos bajo un nombre falso. A pesar de su edad y de muchísimos obstáculos, Zev inicia su búsqueda para encontrar al criminal y hacer justicia por mano propia. Para ello emprende un viaje increíble con consecuencias sorprendentes.

Remember

     En La deuda (John Madden, 2010),  dos veteranos agentes ya retirados del Mossad (Helen Mirren y Tom Wilkinson), figuras respetadas en Israel por una misión realizada treinta años atrás, se ven obligados a volver a involucrarse en dicha misión para matar a un criminal nazi. Pero el tiempo ha pasado, las relaciones entre ellos han cambiado y el rencor, la mentira y un doloroso secreto que sale a la luz resulta un cóctel que les hará mucho daño. Ya no son los mismos ni tienen las mismas capacidades, pero deben afrontar la misión más importante de sus vidas.

     El buen mentiroso (Bill Condon, 2019) es una historia retorcida y dramática, en la que acontecimientos pasados dejan heridas incurables que llevan a una venganza muchos años después. El duelo actoral entre Helen Mirren e Ian McKellen es de altísima calidad en esta película de intriga con vueltas de tuerca y tristes descubrimientos.

El buen mentiroso 

     Gran Torino (Clint Eastwood, 2008) nos entrega a Walt Kowalski (Clint Eastwood) un viejo gruñón, solitario, racista y enojado con la vida, que termina redimiéndose de su resentimiento y aspereza para defender a una familia de vecinos asiáticos acosados por pandillas violentas.    

 

     Otro anciano huraño y detestable es el personaje del gran Bill Murray en St.Vincent (Theodore Melfi, 2014), un veterano de guerra resentido y antipático que tiene a su esposa en un geriátrico, que comete todas las fechorías posibles y que termina cuidando por dinero al hijo en edad escolar de una vecina a quien tampoco quiere, asesorado por una prostituta de quien es habitué (Naomi Watts). El dinero le viene bien y las cosas que le enseña al ingenuo niño (desde orinar a distancia hasta eructar, pasando por cómo tratar a las prostitutas) son insólitas.

St.Vincent

    Ni hablar de las tres películas inolvidables El Padrino I, II, III (Francis Ford Coppola, 1972, 1974, 1990). En la primera, el anciano Vito Corleone, Don Corleone (Marlon Brando), es el pilar de la familia, el constructor de un imperio mafioso que delegará el mando en su hijo Michael (Al Pacino). En la segunda, conoceremos la historia de Vito y se afianzará el liderazgo de Michael; aquí el anciano intenso es Hyman Roth (Lee Strasberg), el mafioso de Miami. En la tercera, el enemigo a vencer es otro anciano, el traidor Don Altobello (Eli Wallach). Al final vemos al ya anciano Michael Corleone finalizando sus días sentado en su patio como un venerable viejito pueblerino mientras la música de Cavalleria Rusticana nos acompaña en el final de esta extraordinaria y trágica historia.

     En algunas películas el romance está presente…

     Nosotros en la noche (Ritesh Batra, 2017). Addie (Jane Fonda) y Louis (Robert Redford) son vecinos desde hace mucho tiempo, pero casi no han tenido contacto. Sus hijos viven lejos, ambos se han quedado solos, hasta que Addie finalmente se decide a tocar la puerta de su vecino. La relación empieza y no tardan mucho en enamorarse.

Nosotros en la noche 

      Algo parecido ocurre en Elsa y Fred (Marcos Carnevale, 2005); Alfredo (Manuel Alexandrer) es un viudo español que se muda al mismo edificio de Madrid en el que vive Elsa (China Zorrilla). Luego de que Elsa choca el auto de la hija de Alfredo los dos ancianos comienzan a conocerse, inician una relación y entre ellos nace un romance que ambos ven como la última oportunidad de ser felices.

     En El hijo de la novia (Juan José Campanella, 2001), Nino, el anciano padre de Rafael (Ricardo Darín), quiere casarse con Norma, su amor de toda la vida (con quien nunca formalizó) y madre de Rafael. Norma está internada en una residencia geriátrica y padece de demencia senil. El bueno de Nino insiste tanto que Rafael hace lo indecible por hacer que sus progenitores finalmente se casen, y a su manera (más bien poco ortodoxa) lo consigue.

      Los dramas familiares con sus relaciones complejas, así como la cercanía de la muerte, son otras de las cuestiones que se destacan en varios filmes:

      Amour (Michael Haneke, 2012) muestra la devoción de Georges (Jean-Louis Trintignant) por su esposa Anne (Emmanuelle Riva), que ha sufrido una hemiplejía luego de una operación. Anne le pide a su marido que no la lleve al hospital y su esposo le promete cumplir su pedido. Así es como Georges la atiende en su casa, pero no puede solo; su hija no es de mucha ayuda (más bien ninguna) y las personas que contrata para ayudar en su cuidado sólo le traen problemas. Georges dedica sus días a atender a su mujer y cumple su promesa hasta el trágico final.    

Amour 

     En la laguna dorada (Mark Rydell, 1981). Ethel (Katherine Hepburn) y Norman (Henry Fonda) reciben a su hija Chelsea (Jane Fonda), alejada y con quien Norman tiene una muy difícil relación. Chelsea se va de viaje a Europa con su novio y deja al hijo de su novio al cuidado de sus padres (una caradura, Chelsea). Diálogos que van desde picantes a dolorosos, reproches, facturas, lo de siempre en las familias heridas por alguna razón.

En la laguna dorada

   En Nebraska (Alexander Payne, 2013), Woody (Bruce Dern), un anciano con demencia senil, quiere ir a Nebraska a cobrar un premio millonario que dice haber ganado en un concurso. Su hijo primero no le cree y trata de disuadirlo, pero finalmente se une a él en un viaje absolutamente loco. Cuando después del larguísimo viaje de varios días llegan al lugar donde debía cobrar el premio, le informan a Woody que no es el ganador y le ofrecen un miserable premio consuelo. La película es una road-movie con permanentes secuencias de dislates tan cómicos como dramáticos.

     El padre (Florian Zeller, 2020). Esta gran película describe la difícil relación entre un padre (Anthony Hopkins, sublime) y su hija (Olivia Colman). El detalle es que el padre tiene Alzheimer y vive en la casa de su hija, que ya no se lo banca (el marido de ella, menos) y la película está relatada desde la perspectiva del padre. Es así como el director muestra magistralmente el cambio de caras, de lugares y de hechos, como una descripción de la confusión del padre y su dificultad en reconocer y recordar a las personas y hechos que lo rodean.

El padre 

      Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011) es una película de animación que se desarrolla en una residencia geriátrica. La relación entre los ancianos, las distintas personalidades, la relación con los hijos que los visitan, el trato impersonal del lugar y las enfermedades de cada uno dan mnarco a una muy triste historia.

     Algunas comedias también tienen a ancianos como protagonistas…

    Mi casa en París (My old lady) (Israel Horovitz, 2014). Mathias (KevinKline), un vago buscavidas, ha heredado, tras la muerte de su padre,  una mansión en París. Viaja hacia allí para venderla, pero se encuentra con que en la casa vive una anciana (extraordinaria Maggie Smith) que tiene un convenio de leasing firmado por el difunto, que nada había mencionado al respecto. Por supuesto, ella no piensa irse de la casa. Los desencuentros y problemas irán en aumento, y la anciana muestra ser mucho más inteligente y astuta que el avieso nuevo propietario.

    En Duplex (Danny DeVito, 2003), una pareja joven (Ben Stiller y Drew Barrymore) se muda a un departamento duplex que han conseguido a un precio asombrosamente barato. El problema es que en el piso de arriba vive una ancianita (Eileen Essell) que hace mucho ruido de noche, pide favores a la pareja constantemente y les termina haciendo la vida imposible. La convivencia con ella se hace insoportable y tras padecer durante un tiempo la situación la pareja toma la decisión extrema de matar a la anciana. Pero no lo logran, ya que la viejita es mucho (pero mucho) más viva que ellos. 

     Algo similar ocurre en El quinteto de la muerte (The Ladykillers) (Joel & Ethan Coen, 2004), filme en el que un grupo de ladrones que se hacen pasar por un quinteto musical se alojan en la casa de una anciana para planear el robo a un casino haciendo un túnel desde el sótano de la casa. Pero no logran deshacerse de un obstáculo: la anciana dueña de casa (Irma P. Hall).

The Ladykillers

     En Mi abuelo es un peligro (Dirty Grandpa) (Dan Mazer, 2017), Jason (Zac Efron), abogado a punto de casarse, acepta llevar a su abuelo Dick (Robert De Niro), recientemente viudo y veterano retirado del ejército, a Florida. En el camino pasa de todo: conocen mujeres, se enamoran, se pelean, se distancian, discuten, se amigan. El abuelo hace todas las trapisondas imaginables y el nieto no sabe cómo manejarlo.

Dirty Grandpa

     Secretos de familia (Keeping Mum) (Niall Johnson, 2005) es una exquisita comedia negra inglesa, en la que una anciana (Maggie Smith) llega a una casa en la campiña inglesa contratada como ama de llaves por la familia de un desopilante pastor (Rowan Atkinson) y su infiel esposa (Kristin Scott Thomas). La anciana (con “antecedentes” más que frondosos) detectará rápidamente los problemas y los irá resolviendo a su manera, que resulta bastante drástica.

Keeping Mum

     Son especialmente conmovedoras las películas “de despedida”, en las que se relata la parte final de la vida…

     Algunas horas de primavera (Stéphane Brizé, 2012). Esta tristísima película francesa describe, por un lado,la pésima relación entre un hijo ex-convicto (Vincent Lindon), huraño, vago y mal llevado, con su madre (Hélene Vincent), que tiene una enfermedad terminal y quiere morir sin sufrimiento; para ello ha ahorrado el dinero necesario para ir a una clínica en Suiza especializada en procedimientos de muerte asistida.

     Cuando el viento sopla (Jimmy Murakami, 1986). Extraordinaria y dolorosa película inglesa de animación, ambientada en los años ochenta, en la que un matrimonio de ancianos jubilados se entera por radio de un inminente ataque nuclear. Jim, el marido, comienza a construir un refugio nuclear en su casa, mientras Hilda sigue ocupándose de las tareas del hogar. La guerra estalla, la explosión destruye todo. Al salir del refugio, las altas dosis de radiación comienzan a hacer estragos en ambos. Deciden volver al refugio, moribundos, y quedarse allí juntos esperando un rescate que nunca llegará. El final es desolador; la película entera lo es.     

Cuando el viento sopla

     El gran pez (Big Fish) (Tim Burton, 2003). Will Bloom, un periodista norteamericano que vive en París, recibe el llamado de su madre, quien le avisa que su padre Ed (extraordinario Albert Finney) se está muriendo. Will vuela hasta la casa paterna en Alabama para encontrarse con su padre, con quien ha tenido siempre una relación tortuosa, encararlo, reprocharle cosas, pasarle facturas y cumplir con su papel formal de hijo en los últimos días de su padre. La película tiene una sucesión de flashbacks en los que se relatan los sucesos de la vida de Ed, fantásticos, bizarros, insólitos y llenos de personajes increíbles. Los relatos sobre su vida que hace Ed generan rechazo en su hijo, que considera que su padre ha sido siempre un mentiroso y un inmaduro que ha escapado de sus responsabilidades como marido y como padre. Finalmente, en el funeral de su padre, Will comprueba que todo lo que su padre le había contado era verdad, que las historias eran ciertas y que su padre había sido una persona querida por todo el mundo. Imposible no conmoverse con esta película.

     Tributo (Bob Clark, 1980). Scottie (Jack Lemmon) es un periodista de espectáculos; mujeriego incorregible, el torbellino de su vida ha hecho que deje de lado a su familia. Separado de su mujer desde hace mucho tiempo, la relación con su hijo ha sido entre mala y nula. Ahora Scottie sabe que le queda poco tiempo de vida y se angustia al comprobar que no tiene tiempo de despedirse como quisiera de sus innumerables amigos y relaciones. Entonces sus amigos le harán una fiesta homenaje que será emotiva y que, de alguna manera, le permitirá quedar en paz consigo mismo.

Tributo 

     Algo similar ocurre en Las invasiones bárbaras (Denys Arcand, 2003), película canadiense en la que Remy (Rémy Girard), que se está muriendo, convoca a su hijo Sebastien (Stéphane Rousseau), de quien está distanciado. Sebastien ayuda a su padre y paga todos los gastos del hospital, pero su padre necesita algo más: no quiere quedarse en el hospital, quiere morir entre sus seres queridos. Sebastien organiza todo y, en una casa de campo, los amigos de su padre, sus ex-amantes, sus ex-esposas y la gente que lo quiere formarán parte de una emotiva ceremonia de despedida en la que, uno por uno, ayudarán a Rémy a irse en paz.

Las invasiones bárbaras

   En Antes de partir (The Bucket List) (Rob Reiner, 2007), dos enfermos terminales (Jack Nicholson y Morgan Freeman) se conocen en el hospital mientras reciben tratamiento oncológico. Deciden abandonar el hospital e irse de viaje juntos para vivir la aventura de ir, antes de morir, a los lugares que siempre quisieron conocer y hacer las cosas que siempre desearon.

     Las flores del cerezo (Doris Dörrie, 2008). En esta gran película alemana, Rudi y Trudy son un matrimonio de ancianos. Rudi (Elmar Wepper) tiene una enfermedad terminal y le quedan meses de vida. Pero quien muere imprevistamente, durmiendo, es su esposa Trudy. Trudy ansiaba conocer Japón; era una admiradora del teatro kabuki y de la cultura japonesa, y conocer el monte Fuji era su obsesión. Entonces Rudi, inesperadamente solo, decide hacer el viaje que su esposa anhelaba, en homenaje a ella. Y viaja a Japón, solo. En el que será el último viaje de su vida, el descubrimiento de la cultura japonesa irá acompañado de su propia introspección y el repaso de su vida con Trudy.

Las flores del cerezo 

     Finalmente, el género de terror también hace lugar a protagonistas de la tercera edad.

     En Los huéspedes (The Visit) (M. Night Shyamalan, 2015), dos niños son enviados por sus padres a pasar unas vacaciones con sus abuelos. Los niños comienzan a inquietarse por la extraña conducta de los ancianos y la inquietud dará paso al temor, hasta el extremo de tener que usar todos sus recursos para salvar sus vidas ya que la pareja de ancianos resulta ser una pareja de criminales desquiciados.

      X (Ti West, 2022) es una película slasher ambientada en los ’70. Un productor de películas porno alquila una cabaña en el campo para filmar una película porno y se instala ahí con los actores y el director. Los dueños de la granja donde se encuentra la cabaña son dos ancianos (muy ancianos) que viven allí alejados del mundo. Los ancianos resultan ser una amenaza mortal, las cosas irán desmadrándose (empezando por el aspecto sexual) y el horror arrasará con todo (y todos).

X 

     Ancianos (Andy Fetscher, 2022) es una película que muestra un futuro cercano y distópico en el que los ancianos, desprotegidos, marginados y confinados a la soledad y el desamparo, desarrollan algo así como una furia colectiva vengativa y asesina contra el resto de la sociedad.

     Hay más, por supuesto, y quien disfrute del cine seguramente podrá agregar varios títulos. De películas recientes… y viejas.

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