Spencer Tracy: el genial actor que amó (locamente) a Katharine Hepburn

Hoy, 10 de junio, se cumplen 54 años de la muerte de Spencer Tracy. Dejó nada más y nada menos que 78 películas, nueve de las que cuales protagonizó junto a Katharine Hepburn, su coprotagonista favorita… y su amante. Con ella compartió más de 25 años de vida y fue ella la que cuidó de él en sus últimas horas. Sin embargo, nunca se casaron y, de hecho, Hepburn no asistió a su funeral. Su historia de amor fue durante tres décadas el secreto peor guardado de Hollywood y hoy, en La Otra Crónica, hemos decidido rememorar sus puntos clave.

Hepburn, que vivió el suicidio de su hermano y de su padre, pronto se hizo un hueco en Holywood por sus papeles de mujer fuerte, si bien algo distante. Al menos, hasta que llegó Tracy, que había alcanzado su fama prácticamente a la vez que ella y que en su momento constituía la otra cara conocida de la Metro Goldwyn Mayer (MGM). Cuenta A. Scott Berg, biógrafo de Hepburn, que la primera vez que hablaron la actriz le echó un vistazo de arriba a abajo y dijo que Tracy “era demasiado bajito para ella”, a lo que Joseph Mankiewicz, el que acabaría siendo el director de ambos, respondió que “tranquila, ya te pondrá a su altura”. Otra biografía la recuerda comentando cómo estaba “temblando como gelatina” al ver por primera vez a Tracy. La cuestión es que protagonizaron juntos ‘La mujer del año’. Era el comienzo de una gran colaboración cinematográfica, así como de un más que obvio amor, a juzgar por cómo nadie pudo negar la buena química que tenían al interpretar a una pareja de enamorados.

A ‘La mujer del año’ le seguirían ocho películas más, hasta que Tracy muriese de un ataque al corazón en la misma cama que compartía con Hepburn, en la casa que ella había alquilado y en la que había estado cuidando de él mientras su estado físico empeoraba. Acababan de terminar el rodaje de ‘Adivina quién viene esta noche a cenar’ y llevaban más de 25 años de relación.

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Spencer Tracy y Katharine Hepburn

Spencer Tracy y Katharine Hepburn

Nunca pasaron por el altar

“Le encontraba irresistible”, dijo una vez Hepburn, según recoge el ‘Daily Mail’, “habría hecho lo que fuese por él”. Excepto casarse. Porque era independiente y “quería tener las riendas de su propio destino”. Hubo más romances, tanto por el lado de Tracy como por el lado de Hepburn, pero ninguno que les marcara tanto mutuamente como el que compartieron juntos.

Siempre acabaron orbitando en torno al otro. Buena prueba de ello son anécdotas nunca del todo confirmadas como aquella en la que una noche, Hepburn se presentó en un hotel con un arma, convencida de que Tracy había decidido pasar la noche allí con Ingrid Bergman. Sin embargo, Tracy jamás se planteó la posibilidad de divorciarse de Louise Treadwell -otra actriz con la que se había casado cuando ambos tenían veintipocos- y rehacer su vida junto a Hepburn. Ni ella en pasar por el altar en general, ni con Tracy ni con ningún otro.

Si bien el hecho de que Hepburn volaba libre está más que probado, la decisión de Tracy es más difícil de explicar. Hay quienes apuntan que el divorcio no congeniaba muy bien con la fe cristiana de Tracy, otros interpretan que, quizás, el actor tenía demasiada mala conciencia con respecto a sus dos hijos como para hacer que sufriesen el escrutinio de la prensa que acarrearía una separación.

Una hipótesis bastante repetida es que se culpaba por el hecho de que su hijo mayor, Johnny, fuese sordomudo, que creía que había sido una especie de ‘castigo divino’ por sus excesos con el alcohol y las mujeres. Su aventura con Hepburn probablemente formase parte de esa pequeña lista de secretos que el laureado intérprete nunca fue capaz de afrontar, como su amor por la bebida. Dependencia que, de hecho, se convertiría en el infierno particular de Hepburn: cuenta Scott Berg que, una noche, Tracy llegó a darle una bofetada después de que su compañera le hubiese ayudado a volver a su hotel debido a la grandísima borrachera que llevaba.

Ausente del funeral

Spencer jamás pudo confesar su ‘affair’ a su mujer. Al menos, eso es lo que siempre creyó Hepburn. La misma actriz relató a Berg cómo había tratado de hacer las paces con Treadwell tras la muerte de Tracy, que la llamó y le dijo que podían ser amigas: “Mira, Louise, tú le conociste al principio, yo le conocí al final”. Pero Treadwell respondió que “pensaba que sólo eras un rumor. “¡Un rumor!”, le espetó Hepburn a Berg, “¿te imaginas? 30 años con su marido alejado de ella y piensa que soy un rumor”.

Pero Treadwell conocía muy bien las infidelidades de su marido. De hecho, había admitido en más de una entrevista que incluso le había animado a buscar compañía femenina fuera de casa. Lo que parece más probable era que la señora Tracy no creyese que el romance entre bastidores entre Hepburn y él pudiese superar su cimentado amor con la estrella de la pantalla.

Sea como fuere, Hepburn sobrevivió a Tracy primero y a Treadwell después, y respetó lo suficiente a esta última como para no hablar públicamente de su romance con su co-estrella hasta la muerte de esta. A pesar de sus continuas peleas y reconciliaciones, la química que tenían Hepburn y Tracy tanto dentro como fuera del cine se ha ganado un hueco en nuestros corazones. Sobre todo, cuando uno echa la vista atrás y recuerda cómo la actriz -según recogió en su biografía Charlotte Chandler-, muchos años después de que este falleciese, aún seguía hablando con devoción sobre cómo “habría hecho lo que fuera por él. ¿Y por qué? Siempre fue un misterio para mí”.

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