El verdadero Patch Adams: racismo, risas, dos amores y una financiación que nunca llega

Este jueves 28 de mayo, uno de los médicos más conocidos del mundo cumple 76 años. Se trata de Patch Adams, el famoso doctor experto en risoterapia, cuya historia fue llevada al cine por Robin Williams en 1998. “Odié esa película”, dijo Adams al crítico Roger Ebert, tras el estreno del filme. ¿La razón? Patch creía que la cinta lo retrataba solo como un payaso divertido, en vez de enfocarse en su trabajo como activista. Así, Patch (cuyo nombre real es Hunter Doherty Adams) no ha vuelto a aparecer demasiado en la prensa, después de sus polémicas críticas o tras la muerte de Williams. Pese a ello, el estadounidense continúa impartiendo cursos de formación en todo el orbe.

Patch Adams lleva más de 50 años cambiando el mundo a través de la risa. Un talento que descubrió al enfrentarse a la adversidad. Patch, cuyo padre era soldado, pasó su infancia en bases militares (afincadas, por ejemplo, en Alemania). Pero cuando su progenitor falleció en 1961, su madre, profesora, decidió que lo mejor era mudarse a Virginia, donde estaba su familia. Sin embargo, Patch no logró encontrar ni paz ni tranquilidad en un colegio “en el que solo había gente blanca”, como él mismo describe en su biografía. “Me metía en problemas con mis compañeros, que me pegaban por enfrentar el racismo que me rodeaba. Yo era un niño extraño. Al final de mi adolescencia fui hospitalizado tres veces porque no quería vivir en un mundo de tanta violencia e injusticia”, escribe Adams en internet.

“Pero todo cambió en mi última hospitalización, cuando decidí que, en lugar de quitarme la vida, haría un revolución amorosa. A los 18 años decidí ser feliz y trabajar para graduarme como médico”, redacta en su web. De esa manera, Patch empezó su camino hacia la fundación del Instituto Gesundheit!. Una organización que él mismo retrata como “un experimento holístico, con un enfoque médico”, que incluye iniciativas educacionales y la idea de “reinventar los hospitales” a través de la creación de espacios amistosos, que no generen miedo en los pacientes. Asimismo, Gesundheit! apela a que el “cuidado de los enfermos debe ser gratis” (sin compañías de seguros detrás), que “todas las medicinas complementarias deben ser bien recibidas”, que “la salud de los cuidadores es tan importante como la de los enfermos” y que “los pacientes deben ser tratados como amigos”.

Es por eso que uno de los pilares de Gesundheit! es el clowning. El arte de curar mediante la risa (y caracterizado de payaso). “La risa no es una terapia, como tampoco lo es la música. Terapia suena a cirugía, a homeopatía o a tratamiento. La risa y la música son mucho más. Yo diría que son la vida misma, una parte esencial de nuestra condición humana. Lo que no es de humanos es la seriedad. No conozco una sola enfermedad que se cure con la seriedad. Lo que más cura es el amor, el humor y la creatividad”, declaró Adams, desde una conferencia en Mallorca, en 2014. Una de las miles de charlas que Patch ha dado alrededor del mundo. De hecho, el médico -de acuerdo con patchadams.org- ha ideado 50 conferencias que ha presentado en 70 países, además de impartir formación en más de 90 facultades de medicina de Estados Unidos.

De igual modo, desde hace dos décadas, Adams dedica cerca de 250 días al año a viajar para enseñar sobre su metodología y, sobre todo, sobre lo que implica la disciplina del clown. “El payaso logra perturbar el status quo y expone los gradientes rígidos del poder social -como enfermo/sano o médico/paciente, por ejemplo- para que surjan relaciones horizontales. El payaso es medicina: alivia el sufrimiento y promueve la curación”, suele explicar Adams. Aunque el doctor no se conforma con solo promover el bienestar de sus pacientes, también quiere crear un lugar seguro para ellos. Es por eso que desde 2011 se encuentra construyendo un hospital en Virginia, en una eco-villa, donde los pacientes puedan ser tratados con la filosofía de Gesundheit!.

Pero, actualmente, Adams ya no vive en Virginia, sino en Illinois, donde convive con su segunda esposa, Susan Parenti, con la que mantiene una relación desde 2010. “Ha sido y sigue siendo una mentora precisa para mí”, ha manifestado Adams sobre Parenti, quien además es música, dramaturga y la autora de Stop That, una obra que trata el tema del cambio climático. Por otro lado, Linda Edquist -la primera mujer de Patch- sigue siendo fundamental para Gesundheit!, a pesar de que ambos se separaron en 1998, después de tener dos hijos: Atomic y Lars, quienes han sido elementales para la búsqueda de donativos. Porque, por muchas conferencias que conceda Adams, el doctor jamás ha logrado conseguir el financiamiento esperado. Es más, todo el dinero que Patch gana, va directamente a Gesundheit! y al proyecto de construir un hospital, lleno de risas y afecto, en un área rural de Estados Unidos.

Artículo anterior
Artículo siguiente
Ultimos Artículos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

TE PUEDE INTERESAR

    SUSCRIBITE AL
    NEWSLETTER