El Motín de la India 1857: La Rebelión de los Cipayos y la Reconquista Británica

La Honorable Compañía De Las Indias Orientales. ( La John Company, La Compañía Bahadur).

La Compañía Británica de las Indias Orientales creó un imperio en la India entre el siglo XVIII y el XIX, vagamente sometido a la autoridad suprema del Rey de Inglaterra. En varias victoriosas campañas obtenidas en condiciones de amplia inferioridad, los ejércitos de la “John Company”, decisivamente reforzados por sus Cipayos y los Regimientos del Rey, obtuvieron el control sobre el Sind, el reino Sikh del Pujab, y la mayor parte de Bengala. Todo este inmenso dominio estaba sometido a la autoridad de un Gobernador General, elegido en un equilibrio de consenso entre el gobierno británico y la compañía.

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Bandera de la Honorable Compañía De Las Indias Orientales

Bandera de la Honorable Compañía De Las Indias Orientales

La compañía había sido creada por un conjunto de mercaderes ingleses durante el siglo XVI para emprender un comercio regular de especias entre Europa y las Indias Orientales (Indonesia y Malasia). Pero debido a la ocupación holandesa de la zona se habían visto obligados a establecerse en la India, un territorio aún libre. Aunque el comercio había sido su vocación principal, pronto habían entrado de lleno en un proceso de consolidación territorial que les había proporcionado ventajas económicas alternativas mucho más interesantes en forma de impuestos y explotación de materias primas. Igualmente, habían suprimido todas las limitaciones a la importación de productos británicos, convirtiendo sus territorios en un mercado cautivo para Inglaterra.

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Cipayos de la Honorable Compañía

Cipayos de la Honorable Compañía

La India suponía una fuente enorme de jugosos ingresos, y para sostener los mismos, aparte de los regimientos europeos, la compañía contrató unas masivas fuerzas armadas de más de 200.000 cipayos nativos, encuadrada por unos 40.000 oficiales, suboficiales y especialistas europeos. Este ejército, y su coste económico, había hecho que la compañía entrase en una dinámica de dominio: Disponiendo de semejante fuerza armada a su cargo, la compañía estaba dispuesta a emplearlo en aumentar sus territorios, y por tanto, sus ingresos.

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Cipayos con un oficial británico

Cipayos con un oficial británico

La Era De Lord Dalhousie. 1848-1856

James Andrew Broun Ramsay. 10° Conde, y luego primer Marqués de Dalhousie. Miembro de la más rancia aristocracia escocesa, escaño de la cámara de los comunes a los 25, y a los 35 elegido el Gobernador General más joven de la India británica. Dalhouse era un hombre joven, instruido, y que mantuvo su cargo durante casi 10 años, en los que trató de cambiar la India Británica en todo lo que estuvo a su alcance.

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Lord Dalhousie en una representación india

Lord Dalhousie en una representación india

Dalhousie estuvo al mando durante dos campañas coloniales plenamente exitosas para los británicos: Las guerras Sijh y la segunda guerra Birmana, que supusieron no solo grandes anexiones sino también un rico botín. En la primera, los oficiales de la compañía desencadenaron una guerra con motivos muy vagos, venciendo a un ejército asiático equipado a la europea. En reconocimiento de que habían actuado sin ordenes, tras la victoria enviaron un corto mensaje a Dalhouse: “Hemos pecado”. Sin embargo nadie juzga a los generales victoriosos. En Birmania, se trató de una campaña de castigo, que terminó con la anexión de la zona de Rangún.

El gobierno de Dalhouse estuvo marcado tanto por un continuado progreso económico y cultural, como por la política de la anexión de los principados sin herederos directos, apoyada en la “Doctrina del Lapso”. Con el tiempo, se acusaría a esta política de haber sido una de las causantes de la inquietud en la India que condujo al motín. Esta acusación se veía reforzada por el hecho de que Lord Dalhouise muriese en 1860 y no pudiese defenderse, pero carece de base. Los principales componentes de los motines eran cipayos con largos periodos de servicio a sus espaldas, a los que el cambio de líder de algunos principados debió afectar bastante poco.

Dalhouse fué un gobernador ampliamente interesado en la mejora de las condiciones de vidas de los indios, e incluso trató, infructuosamente, de que la Compañía le autorizase a incluir a los nativos en las altas estructuras del gobierno. Aunque los fakires lo denominaron “demonio cristiano”, el ferrocarril que Dalhouse empezó a introducir fue el primer paso para facilitar una distribución rápida de alimentos que terminó con las hambrunas crónicas del subcontinente.

El Ejército Cipayo. (Del persa Sepohi/Sipahi=Soldado).

La compañía dividía sus actuaciones en 3 zonas concretas: Bombay, Madrás y Bengala, siendo esta última la más importante y extensa, y la que empleaba a la mayor cantidad de soldados nativos. En 1857, la Compañía ya tenía bajo sus banderas a 233.000 cipayos, una cantidad de tropas descomunal, frente a solo unos 33.000 europeos ( Recordemos que la Grandée Armée disponía “solo” de 250.000 hombres).Las campañas de Crimea y de China habían obligado a guarecer muchas posiciones solo con soldados nativos, pero se consideraban tropas fiables, encuadradas por oficiales europeos ( ya casi todos británicos) que recibían formación en una academia privada en Inglaterra al margen del ejército de la Reina.

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Cipayos

Cipayos

La recluta se producía entre todos los habitantes nativos de la india, y se veía facilitada por la existencia de castas de origen religioso como los Brahmanes, que solo podían subsistir dedicándose a la guerra o la religión. Servir como cipayos era su única alternativa a la inanición, pero estaban sometidos a muchas limitaciones de tipo religioso: Durante la guerra contra Birmania, varios regimientos formados por Brahmanes tuvieron que ser disueltos debido a la prohibición absoluta de la casta brahmanica de atravesar los mares abiertos.No obstante, fué un suceso considerado sin relevancia, ya que la compañía también reclutaba Sikhs, Musulmanes y Budistas Nepalíes, que no dieron ningún problema de ese tipo. Durante el conflicto, musulmanes e hindúes formarían las fuerzas rebeldes, mientras que los Sikhs y los Gurkhas combatirían del lado británico. El sur de la india, dominado por Príncipes Hindúes, no mostró ningún interés en alterar el status quo. Serían generosamente compensados por los británicos tras la pacificación.

El efecto de la rebelión fué el siguiente:

  • En el ejército de Bengala: De 124 Unidades Nativas, 59 se amotinaron, y 37 perdieron efectivos que se unieron al motín y fueron desarmadas y disueltos. De 88 unidades de artillería y caballería, 50 se amotinaron y 33 fueron disueltas.
  • Las fuerzas irregulares de Oudh ( 14 regimientos) se amotinaron en bloque.
  • Fuerzas de Árabes y Afganos mercenarios contratadas por los notables favorables a la rebelión. ( Los mercenarios árabes solían llegar regularmente vía marítima para buscar trabajo en los ejércitos de los príncipes soberanos).

Esto suponía una superioridad numérica de 6 a 1 contra los británicos, pero estas fuerzas carecían por completo de mando por encima del nivel de batallón. No obstante, esta proporción era general, siendo muy superior en algunos casos concretos ( Lucknow o Cawnpore).

El Ejército De La Compañía De Las Indias Orientales

Fuerzas europeas de la compañía: 3 brigadas de Artillería a caballo, 6 batallones de artillería y 11 baterías de campaña, con 3 batallones de infantería. Madrás y Bombay disponían de fuerzas equivalentes.

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Cipayos al servicio de la Compañía de Indias Orientales en vísperas de la rebelión

Cipayos al servicio de la Compañía de Indias Orientales en vísperas de la rebelión